Ruwen Werthmüller en el primer amistoso de la pretemporada
Primer equipo | 4 de julio de 2021 15:20

Con ambición y alegría

En el minuto 56, a un rival no le quedó otra que cometer una falta para detener a Ruwen Werthmüller.  Seguro de sí mismo y a pesar de la competencia ofensiva que había en el campo, el joven de 20 años cogió el balón, lo puso en el suelo y lo mandó al fondo de la red. Es una situación que resume bien como se está comportando el berlinés en Neuruppin estos días: decidido y con un plan claro. "Me uní al Hertha BSC cuando tenía ocho años y ahora estoy en un campo de entrenamiento con los profesionales por primera vez. Cada vez llego más al nivel profesional y noto que las cosas empiezan a funcionar de verdad", documenta el jugador ofensivo sus percepciones.

Un comienzo de preparación con muchos puntos 

Para lograr sus objetivos, el jugador de la selección suiza junior ha encontrado una mezcla perfecta para sí mismo: ¡Ambición y alegría! "Quiero empaparme de todo y hincarle el diente a los profesionales. En el fútbol nunca puedes perder la diversión, porque es un juego que quiero ganar, y cuando gano, me divierto", deja claro el diestro. Werthmüller experimentó por primera vez lo que se siente al ganar con la bandera azul y blanca en el pecho a nivel profesional en el mencionado partido de prueba contra el SV Schwarz-Rot Neustadt (Dosse). Además de su gol de penalti, el jugador rizado aportó otro "Bude". Que el delantero sabe dónde está la vivienda, aclaró el Eigengewächs ya con la formación previa. Allí Werthmüller marcó los dos primeros goles de la temporada 2021/22 para el club capitalino. "He empezado muy bien la preparación hasta ahora. Los goles me han dado definitivamente confianza para las siguientes unidades. Hasta ahora, las cosas van como las había planeado", dice el atacante, que firmó su primer contrato profesional con nuestra "Vieja Señora" en febrero de 2021

Ruwen Werthmüller en una entrevista
Pura ambición: nuestro canterano Ruwen Werthmüller.

Carga de trabajo dura y buen humor

Pero el exitoso comienzo de su primera pretemporada con el equipo blanquiazul de la Bundesliga sólo debería haber sido el principio. Nuestro número 36 está sentando las bases para ello en la ciudad del distrito de Brandenburgo. "La carga de trabajo ya está afectando a los músculos. Tengo las piernas pesadas todas las mañanas. Todo el mundo tiene que asegurarse de que se regenera bien, y luego sólo tenemos que superarlo", explica Werthmüller sobre el programa actual. Aparte de las dos sesiones diarias, apenas hay tiempo para actividades de ocio importantes, pero el joven ha encontrado su sitio no sólo atléticamente, sino también como persona. "Todos los jugadores son abiertos y amables, me llevo bien con todos. Jonas Michelbrink y yo solemos hacer cosas con Santiago Ascacíbar, es un buen tipo, pero en general tenemos un buen ambiente en el equipo", atestigua el canterano.

Por supuesto, el retornado Prince Boateng también ha contribuido a este buen ambiente. Werthmüller tiene una relación muy especial con el recién llegado. “Es brutal. Crecí en la frontera entre Prenzlauer Berg y Wedding, y Prince siempre fue un modelo a seguir para mí, porque también es de Wedding. Pasaba con el coche por delante de su foto en la pared de mi casa y ahora estamos juntos en el campo", revela con cierta incredulidad este hombre de 1,83 metros. Jugar junto a Boateng, además de la primera concentración y el estreno con la camiseta azul y blanca, es otro indicio de que Ruwen Werthmüller se acerca paso a paso a su sueño. "Al rendir bien, te ganas el respeto de los jugadores más veteranos. Como jugador joven, primero tengo que mostrarme y demostrar mi valía, y lo haré cada día de nuevo", explica el delantero antes de despedirse rápidamente antes del entrenamiento de la tarde para estirar las piernas.

por Simon Jötten